Evaluación, tratamiento y rehabilitación de lesiones con un enfoque en su prevención
A medida que va pasando el tiempo, me doy cuenta de que la fisioterapia va mucho más allá de la sintomatología.
Cuando aparece el dolor es cuando la mayoría busca ayuda. Y lo entiendo. Si no te duele, es fácil pensar:
«¿Para qué voy a ir al fisioterapeuta?»
Los fisioterapeutas tenemos las herramientas para aliviar ese dolor y ayudarte a recuperar tu movilidad y tu funcionalidad. Somos muy buenos «apagando el fuego». Y aquí, tenemos los recursos para ello.
Pero yo honro una fisioterapia diferente.
Una fisioterapia que se pregunta:
¿Por qué apareció ese dolor en primer lugar?
No esperaríamos que los bomberos apagaran un incendio sin preguntarse qué lo causó. Sin embargo, con nuestros síntomas muchas veces hacemos exactamente eso.
Nos centramos en reducir la inflamación y aliviar el dolor, como si este fuera un enemigo, pero rara vez nos preguntamos cuál es su origen.
Para mí, el cuerpo manifiesta, a través del dolor, una señal para que le prestemos atención.
Y nosotros, que tenemos todos los recursos para escucharlo, parecemos estar programados para hacer justo lo contrario: ignorarlo o aguantarlo hasta tal punto que el cuerpo deja de susurrar… y termina gritando.
Vivimos en una sociedad donde, buscamos soluciones temporales con medicamentos, infiltraciones, servicios sanitarios o incluso con la propia fisioterapia puede convertirse en la «píldora moderna».
Herramientas que, por supuesto, tienen su lugar y pueden ser muy necesarias, pero que utilizadas únicamente para silenciar el síntoma pueden alejarnos del origen y de la raíz del problema.
Dicho esto, permíteme ayudarte a aliviar ese síntoma, pero también a acompañarte a descubrir aquellos patrones y hábitos inconscientes que, con el tiempo, han podido generar esas descompensaciones y, posteriormente, ese dolor.
A través del estudio biomecánico observo tu postura corporal, la cual no solo puede expresar desalineaciones físicas, sino que, en ocasiones, también refleja cómo nos adaptamos a las experiencias y las actitudes con las que vivimos.
Porque lo que ocurre en la mente, muchas veces, termina reflejándose en el cuerpo.
¿Cómo es posible que nuestra respiración sea más corta y rápida cuando la mente sobrepiensa?
Cuerpo y mente van en sintonía, aunque puede que hasta ahora no te hayas detenido a observarlo.
Y todavía se vuelve más interesante cuando consideramos las emociones.
¿Cuántas veces hacemos algo con el cuerpo que nuestra mente no quiere?
¿O queremos hacer algo con la mente y nuestro cuerpo no responde?
¿Y las consecuencias?
Quizá esa sea una de las razones por las que hoy estás aquí, leyendo estas líneas y buscando ayuda.
Nos gusta ayudar a aliviar dolencias y que las personas mejoren. Nos gusta aún más cuando las personas adoptan una mentalidad preventiva y aplican herramientas para ello.
Tenemos los recursos necesarios para reducir el dolor y mejorar tu funcionalidad. También buscamos identificar los patrones de movimiento, las compensaciones y los hábitos que emergieron y/o mantienen esta situación.
Porque cuando entendemos los orígenes, es mucho más fácil generar un cambio duradero.
Cuando tenemos una mentalidad curativa, solemos acudir a pedir ayuda cuando el dolor es insoportable y, de hecho, puede ser el último aviso que el cuerpo nos da por compensar y aguantar durante un periodo de tiempo. Pero si tienes una mentalidad más preventiva, no necesariamente tienes que esperar.
La fisioterapia también puede ayudarte a prevenir lesiones, mejorar tu movimiento y detectar compensaciones antes de que se conviertan en un problema mayor. Realiza tu estudio biomecánico.
El masaje o la terapia manual es una herramienta muy valiosa, pero no la única.
Dependiendo de cada caso, el tratamiento puede ir variando. Ejercicio terapéutico, punción seca, reeducación del movimiento, neuromodulación, recomendaciones adaptadas a tus lesiones.
Nos adaptamos a lo que la lesión requiera y también a lo que la persona tolere.
Las sesiones, por regla general, pueden durar 1 hora.
No trabajamos directamente con seguros privados. Emitimos facturas completas para que puedas reclamar a tu seguro (dependiendo de la póliza) el importe de la consulta o bonos de sesiones.
Cuidamos de tu salud con la experiencia y la tecnología más avanzada.
Centro sanitario autorizado · Servicio Canario de la Salud, registro nº 9323